Este fortalecimiento, que representó un avance diario de hasta un 0.81%, fue acompañado por un desempeño histórico de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), cuyo principal indicador, el S&P/BMV IPC, se disparó un 2.05% para alcanzar un nuevo máximo de 64,712.07 puntos. La principal causa de este comportamiento positivo en los mercados mexicanos fue el debilitamiento del dólar estadounidense a nivel global. Analistas atribuyen esta caída del dólar a la reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de recortar su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, ubicándola en un rango de 3.50% a 3.75%. El discurso del presidente de la Fed, Jerome Powell, fue interpretado por los mercados como una señal de posibles recortes adicionales en 2026, lo que disminuyó el atractivo del dólar como activo de inversión. Este optimismo en México contrastó con la cautela en Wall Street, donde el índice tecnológico Nasdaq registró una caída del 0.25%, afectado por resultados corporativos decepcionantes en el sector tecnológico. A pesar de la fortaleza del peso, analistas de Banco Base advierten que “el margen para que el peso siga apreciándose es limitado, pues está al borde de entrar a un nivel de sobrecompra”, lo que podría llevar a una corrección al alza en el tipo de cambio si los inversionistas deciden tomar coberturas.