El incremento también tendrá un efecto directo en diversos programas sociales.
Por ejemplo, el apoyo mensual para los beneficiarios de Jóvenes Construyendo el Futuro se homologará con el nuevo salario mínimo, pasando de 8,480 a 9,282.47 pesos.
Asimismo, las pensiones del Bienestar para adultos mayores y personas con discapacidad también verán ajustes al alza.
Sin embargo, el aumento ha generado preocupación en el sector empresarial, especialmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas. La Canaco Puebla y la Canirac han advertido que el alza, sumada a otras obligaciones como la futura reducción de la jornada laboral, podría presionar los costos operativos, fomentar la informalidad e incluso provocar un aumento en los precios de productos y servicios de entre el 13% y el 16% durante 2026. Además, se destaca la brecha con los salarios profesionales, que en los últimos siete años han crecido a un ritmo promedio anual de solo 5.5%, en contraste con el 13.5% del salario mínimo.












