Los líderes ganaderos, como Abel Ayala y Rogelio Soto Ochoa, han calificado la situación como una “catástrofe” potencial si la plaga se extiende a todo el territorio. Por ello, han hecho un llamado urgente a las autoridades de Estados Unidos para “regionalizar” el cierre fronterizo, argumentando que los estados del norte se encuentran libres de la plaga y están listos para reanudar las exportaciones de manera segura.