Líderes empresariales de Coahuila y San Luis Potosí coinciden en que las pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) serían las más afectadas, ya que operan con márgenes más ajustados. La Coparmex ha señalado que no se puede reducir la jornada sin un crecimiento económico sólido que la respalde y que la política salarial tiene límites si no se fortalecen las condiciones para sostener el empleo. El temor generalizado en el sector privado es que, ante la imposibilidad de absorber los nuevos costos, muchas empresas opten por la informalidad como una vía para sobrevivir, lo que iría en detrimento de la economía formal y los derechos de los trabajadores.