En Nuevo León, la propuesta también enfrentó una fuerte oposición, lo que llevó al gobierno estatal a retirar la iniciativa. El alcalde de Escobedo, Andrés Mijes, calificó el incremento como “lesivo”, advirtiendo que podría provocar la migración de empresas a estados vecinos como Coahuila, donde la tasa se mantiene en 3%. Los empresarios argumentan que, antes de aumentar impuestos, los gobiernos estatales deberían mejorar la eficiencia del gasto, ampliar la base de contribuyentes y crear condiciones para la inversión, en lugar de gravar a los empleadores formales que ya sostienen la economía.