El mercado mexicano muestra una marcada dependencia del exterior, ya que la producción nacional es insuficiente para cubrir la demanda. Para 2025, se estima una producción local de solo 19,254 toneladas, un incremento marginal de 1.4% respecto a 2024, mientras que las importaciones ascenderán a 147,000 toneladas, una cifra 5.1% menor a la del año previo debido a la menor oferta. El consumo total esperado para 2025 es de 166,253 toneladas. Es importante destacar que cerca del 90% de la carne de pavo consumida en el país se destina a la elaboración de embutidos como jamones y salchichas, por lo que el impacto del alza de precios se extiende más allá de la cena navideña. Para 2026, Comecarne anticipa una ligera recuperación del 1% en el consumo, esperando que el mercado internacional se estabilice.