A dos años de su relanzamiento, Mexicana de Aviación presenta un balance con narrativas contrapuestas. Por un lado, la dirección de la aerolínea estatal celebra cifras de crecimiento, mientras que análisis externos señalan un desempeño operativo por debajo de las metas y una fuerte dependencia de subsidios. El general Leobardo Ávila Bojórquez, director de la aerolínea, aseguró que en sus dos años de operación ha transportado a más de 800,000 pasajeros, con un crecimiento del 19% en 2025 respecto a 2024. Destacó también una mejora en la eficiencia por operación del 56% y un índice de puntualidad del 98.6%.
“Dicen que Mexicana vuela bajo, sin embargo Mexicana vuela alto muy alto”, afirmó el general, subrayando la modernización de su flota con aeronaves Embraer.
Sin embargo, análisis críticos pintan un panorama diferente.
Se reporta que la aerolínea apenas ha transportado al 13% de los pasajeros fijados como meta en su Programa Institucional 2025-2030, que establecía un objetivo de más de 2.6 millones de pasajeros anuales. Entre enero y octubre de 2025, la cifra fue de 343,196 viajeros.
Además, se señala que sus aviones operan con una ocupación promedio del 44%.
Pablo Casas, director del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico-Aeronáuticas (Inija), atribuye esta baja ocupación a la falta de conectividad del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y considera que la aerolínea “seguirá requiriendo subsidios para operar por lo menos de 2 mil millones de pesos al año”.
En resumenMexicana de Aviación muestra dos realidades: la oficial, que celebra más de 800,000 pasajeros y un crecimiento del 19% en 2025; y la crítica, que evidencia una operación al 13% de su meta anual de pasajeros, una ocupación del 44% y una dependencia de subsidios millonarios. Este contraste define los desafíos de la aerolínea estatal en su segundo aniversario.