Analistas señalan que, si bien la baja desocupación es un dato positivo, la calidad del empleo sigue siendo el principal desafío estructural. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) también reveló una caída en la tasa de participación económica, que bajó de 60.0% a 59.0% en un año, indicando que menos personas están buscando activamente trabajo. En este contexto, a partir del 1 de enero de 2026, entrará en vigor un aumento del 13% al salario mínimo general, que pasará a 315.04 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte será de 440.87 pesos. Aunque este incremento busca fortalecer el poder adquisitivo, líderes empresariales como la presidenta del Consejo Coordinador Empresarial, Irma Patricia Muñoz de León, han expresado su preocupación, afirmando que para las micro y pequeñas empresas resulta “imposible” aplicar un alza similar al resto de sus trabajadores, lo que evidencia la tensión entre la política salarial y la realidad operativa de los negocios más pequeños.