Sin embargo, analistas como José Ignacio Martínez, coordinador del LACEN, consideran que la medida "va dirigida principalmente a China para no trastocar los intereses de Washington", en el contexto de la próxima revisión del T-MEC. Los expertos anticipan un efecto inflacionario, con proyecciones que varían desde un 0.2% hasta un 0.8% en el primer trimestre, por el encarecimiento de bienes de consumo e insumos intermedios. Sectores como el calzado y los juguetes, donde las importaciones chinas representaron el 41.5% y 61.5% respectivamente en 2024, se verán directamente afectados.

La medida representa un giro proteccionista que alterará el comercio exterior y pondrá a prueba la capacidad de la industria nacional para sustituir importaciones.