El principal indicador del mercado, el S&P/BMV IPC, alcanzó máximos históricos al superar las 65,000 unidades, consolidándose como uno de los mercados accionarios más rentables del mundo durante el año. El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) acumuló una ganancia nominal del 29.88%, finalizando en 64,308.29 puntos, aunque en las últimas jornadas del año registró retrocesos por un ajuste de posiciones. Este rendimiento es el más alto en 16 años, solo superado por el repunte del 43.52% en 2009 tras la crisis financiera global. Medido en dólares, la ganancia superó el 45%.

Por su parte, el FTSE-BIVA, índice de la Bolsa Institucional de Valores, también tuvo un año positivo con un incremento del 28.62%. El optimismo del mercado fue impulsado por emisoras de los sectores de metales y minería, como Grupo México y Peñoles, así como por empresas financieras y de construcción. Analistas de Monex destacaron que factores como la aprobación de la reforma arancelaria y la diversificación de flujos de inversión hacia mercados emergentes, como México, contribuyeron a esta tendencia favorable, en un contexto de menores tasas de interés y avances en las negociaciones comerciales con Estados Unidos.