Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), esta medida beneficiará directamente a 8.5 millones de personas trabajadoras durante 2026.

El gobierno federal ha enmarcado este incremento como parte de una estrategia de recuperación salarial a largo plazo, destacando que desde 2018, el poder adquisitivo del salario mínimo ha registrado una recuperación histórica del 154%. La meta declarada para el final del sexenio, en 2030, es que el ingreso mínimo permita a un trabajador adquirir hasta 2.5 canastas básicas. Actualmente, la STPS afirma que el nuevo salario ya es suficiente para cubrir dos canastas básicas, un logro que, según la dependencia, ha contribuido a que “6.6 millones de personas dejaran la pobreza entre 2018 y 2024”.

Pese a los beneficios para los trabajadores, líderes empresariales y analistas han expresado preocupación por el posible impacto inflacionario y el aumento en los costos operativos para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas.