Este ajuste fiscal ya se refleja en los puntos de venta. Por ejemplo, la cajetilla de 20 cigarros de la marca Marlboro rojo ha alcanzado un precio de 103 pesos en algunas tiendas, un incremento de 23 pesos respecto a su costo anterior de 80 pesos. Otras marcas como L&M ajustaron su precio de 59 a 75 pesos. En el caso de los refrescos, se reportan aumentos de hasta 2 pesos por envase en marcas como Pepsi. El gobierno justifica la medida como una estrategia para aumentar la recaudación fiscal y desincentivar el consumo de productos vinculados a problemas de salud pública, aunque los comerciantes advierten que el impacto directo recae en el bolsillo de las familias, agravando la llamada “cuesta de enero”.