La muerte de Ismael Ayala-Uribe, un ciudadano mexicano bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un centro de detención en Adelanto, California, ha provocado una enérgica respuesta del Gobierno de México. Las autoridades mexicanas han solicitado una investigación "rigurosa" para esclarecer las circunstancias del fallecimiento, que ocurrió en una instalación previamente acusada de negligencias. Según los informes, Ayala-Uribe se encontraba detenido en el centro de Adelanto cuando fue trasladado para "una evaluación más exhaustiva".
Sin embargo, fue encontrado inconsciente tras su tratamiento y posteriormente declarado muerto.
La SRE, a través de sus consulados, pidió a las autoridades estadounidenses esclarecer plenamente las causas del deceso y las condiciones en las que se encontraba el connacional. Este incidente ha vuelto a poner el foco en las condiciones de los centros de detención migratoria en Estados Unidos y la calidad de la atención médica que reciben los detenidos. Los artículos mencionan que Ayala-Uribe tenía condenas previas por conducir bajo los efectos del alcohol, lo que habría motivado su detención por parte de ICE.
El gobierno mexicano ha reafirmado su compromiso de proteger a sus ciudadanos en el extranjero y dará seguimiento puntual al caso para garantizar que se haga justicia.
En resumenEl fallecimiento del mexicano Ismael Ayala-Uribe mientras estaba bajo custodia de ICE en California ha generado una demanda formal de investigación por parte de México. El caso subraya las persistentes preocupaciones sobre el trato y la atención médica que reciben los migrantes en los centros de detención de Estados Unidos.