La repatriación de los restos de Silverio Villegas González, ciudadano mexicano asesinado por agentes de inmigración en Chicago, ha generado una enérgica reacción diplomática de México, que exige a Estados Unidos una investigación exhaustiva sobre los hechos. El cuerpo de Silverio Villegas, de quien un artículo menciona tenía 23 años y otro 32, llegó el 25 de septiembre a su natal Irimbo, Michoacán, para ser sepultado. El joven fue asesinado el 12 de septiembre durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), bajo la dirección de Juan Ramón de la Fuente, ha brindado asistencia integral a la familia, cubriendo los gastos de repatriación y asegurando protección consular continua. El gobierno mexicano transmitió su condena a la violencia a través de una nota diplomática entregada a la embajada de Estados Unidos en México, en la que se exige una investigación rigurosa para el pleno esclarecimiento de los hechos.
La versión oficial estadounidense indica que Villegas atropelló a un agente al intentar huir, lo que provocó que otro oficial le disparara.
Sin embargo, videos difundidos en redes sociales parecen contradecir esta narrativa, mostrando a Villegas siendo sacado a la fuerza de su vehículo y arrastrado por la calle después del tiroteo, ya visiblemente herido.
El Congreso de Michoacán también se ha sumado a la condena, exigiendo justicia y que el crimen no quede impune, destacando que los migrantes no deben ser tratados como criminales. La comunidad ha respondido con vigilias y la creación de un pequeño monumento en el lugar del suceso, mientras organizaciones de derechos humanos piden rendición de cuentas a las autoridades estadounidenses.
En resumenEl caso de Silverio Villegas ha intensificado las tensiones sobre las tácticas de las agencias migratorias de EE. UU. y el uso de la fuerza letal. La llegada de sus restos a Michoacán ha avivado el clamor por justicia y transparencia tanto de su familia como del gobierno mexicano, que monitorea de cerca la investigación exigida a las autoridades estadounidenses.