La tragedia ocurrida en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, continúa cobrando vidas, elevando la cifra de fallecidos a 31 tras confirmarse el deceso de un médico que resultó gravemente herido en el siniestro. Este evento ha conmocionado a la capital por su magnitud y el impacto humano que ha generado. El saldo de la explosión de una pipa de gas LP el pasado 10 de septiembre se ha actualizado trágicamente. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México informó que, además de las 31 víctimas mortales, 13 personas permanecen hospitalizadas y 40 ya han sido dadas de alta. La víctima más reciente fue identificada como el doctor Óscar Uriel García Rivera, un urólogo de 31 años egresado del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.
Su fallecimiento fue lamentado públicamente por el ISSSTE, que extendió sus condolencias a familiares y amigos.
Entre los fallecidos también se encuentran el chofer de la pipa, Fernando Soto, a quien inicialmente se le atribuyó el accidente por exceso de velocidad, aunque videos difundidos posteriormente muestran al vehículo circulando a velocidad moderada. Otras víctimas recordadas son Alicia Matías Teodoro, conocida como la "abuela heroína" por salvar a su nieta, así como María Salud Jaurrieta y Erik Vicente Acevedo, quienes se encontraban en un microbús al momento de la tragedia. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene abierta la investigación para deslindar responsabilidades, mientras la empresa propietaria del vehículo ha manifestado su disposición a colaborar y ha confirmado que sus pólizas de seguro están activas.
En resumenLa explosión en el Puente de la Concordia se consolida como una de las peores tragedias recientes en la Ciudad de México. El aumento del número de víctimas y la identificación de profesionales como el doctor García Rivera subrayan el profundo costo humano del siniestro, mientras las investigaciones continúan para esclarecer las causas y determinar las responsabilidades penales y civiles.