El feminicidio de Alma Elena Sánchez Marcelo, cuyo cuerpo fue encontrado oculto en una obra en construcción en la colonia Narvarte, ha visto un avance significativo con la captura de su presunto asesino en Veracruz. El caso subraya la brutalidad de la violencia de género y las complejas labores de investigación para llevar a los responsables ante la justicia. Febronio ‘N’, expareja de la víctima, fue detenido el 1 de octubre en Poza Rica, Veracruz, por agentes de la Policía de Investigación (PDI) de la Ciudad de México en colaboración con la fiscalía veracruzana. Tras su captura, fue trasladado a la capital y, en su audiencia inicial el 2 de octubre, un juez de control lo vinculó a proceso por el delito de feminicidio, dictándole prisión preventiva y fijando un plazo de dos meses para la investigación complementaria. Alma Elena, de 30 años y originaria de Chiapas, había llegado a la Ciudad de México en junio en busca de trabajo, presuntamente convencida por Febronio ‘N’, quien laboraba como vigilante en una obra en construcción.
Su familia reportó su desaparición el 7 de agosto tras perder contacto con ella.
Las investigaciones se centraron en el lugar de trabajo del sospechoso, un inmueble asegurado por el INVEA en la colonia Narvarte Oriente. El 14 de agosto, durante un cateo con binomios caninos, se detectó una zona con cemento recién colocado.
Al excavar, las autoridades localizaron el cuerpo de Alma Elena oculto entre muros y varillas.
Las indagatorias sugieren que Febronio ‘N’ intentó desviar la atención de la familia, afirmando que la joven había regresado a Chiapas.
Debido a los evidentes signos de violencia, el caso fue clasificado como feminicidio desde el inicio.