La muerte de la comunicadora Débora Estrella y del piloto Bryan Leonardo Ballesteros Argueta en un accidente aéreo en García, Nuevo León, ha tomado un nuevo giro tras revelarse los resultados de la autopsia. Los hallazgos toxicológicos en el piloto abren una nueva línea de investigación sobre las causas del siniestro. El accidente ocurrió el 20 de septiembre alrededor de las 18:50 horas, cuando la avioneta de una escuela de aviación se desplomó en la zona del Interpuerto, en el municipio de García. Ambos ocupantes, Débora Cecilia Estrella Garza y el piloto Bryan Leonardo Ballesteros Argueta, fallecieron en el lugar.
Las autoridades atribuyeron inicialmente el incidente a una “maniobra errónea” al intentar regresar a la pista.
Sin embargo, casi dos semanas después, los informes del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General de Justicia revelaron que el piloto tenía alcohol y marihuana en su organismo al momento del siniestro. Específicamente, se detectaron 183 miligramos de etanol por litro de sangre y metabolitos procedentes del consumo de marihuana en la orina.
No se encontraron anfetaminas ni metanfetaminas.
Por el contrario, la autopsia practicada a Débora Estrella resultó negativa para alcohol y una lista de diversas drogas, incluyendo cocaína, fentanilo y LSD. Estos resultados han modificado el enfoque de la investigación, que ahora deberá considerar el estado del piloto como un factor determinante en el fatal accidente.
En resumenLa tragedia aérea que costó la vida a la comunicadora Débora Estrella se ha vuelto más compleja con la revelación de que el piloto operaba la aeronave bajo la influencia de alcohol y marihuana. Este hallazgo no solo apunta a una grave negligencia y violación de los protocolos de seguridad aeronáutica, sino que también exige una investigación exhaustiva sobre las responsabilidades de la escuela de aviación y las autoridades reguladoras.