Una vendedora de chicharrones, identificada como Doña Rosa, de aproximadamente 40 años, murió trágicamente al ser alcanzada por una bala perdida durante una riña en un tianguis de la colonia El Campesino, en Tlaquepaque, Jalisco. Su muerte la convierte en una víctima colateral de la violencia que irrumpe en espacios públicos y afecta a ciudadanos inocentes. El lamentable suceso ocurrió la tarde del viernes 3 de octubre, alrededor de las 14:00 horas, en el cruce de las calles Martín Corona y Ramón Corona.
Según testigos, una confrontación verbal entre varios sujetos escaló rápidamente a los golpes.
Minutos después, uno de los involucrados se retiró para regresar acompañado de más personas y, en medio de la pelea, sacó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones. Una de esas balas impactó en el pecho de Doña Rosa, quien se encontraba recogiendo su puesto de frituras, provocándole la muerte de manera instantánea.
La mujer, que no tenía relación alguna con el conflicto, era una comerciante conocida en la zona, donde había trabajado por al menos diez años y era descrita como una persona tranquila. Tras los hechos, la policía municipal llegó al lugar y detuvo a uno de los participantes en la riña, quien presentaba una herida de bala en la ingle.
Sin embargo, el individuo que accionó el arma logró escapar. Las autoridades ministeriales ya investigan el caso para dar con el paradero del responsable.
En resumenLa muerte de Doña Rosa, una comerciante que trabajaba en el tianguis de Tlaquepaque, es un doloroso recordatorio de cómo la violencia cotidiana puede cobrar vidas inocentes. Su fallecimiento, producto de una bala perdida en una riña ajena, ha generado indignación y pone de manifiesto la vulnerabilidad de los ciudadanos en espacios públicos ante la proliferación de armas y la falta de control.