La violencia política en Veracruz cobró una nueva víctima con el asesinato de Jessica Flor Luna Aguilera, excandidata del Partido del Trabajo (PT) a la presidencia municipal de Yanga. El ataque ocurrió la tarde del lunes en la comunidad de Potrero Nuevo, municipio de Atoyac, mientras se dirigía en su camioneta a recoger a su hija de una escuela primaria. Según los reportes, hombres armados la interceptaron y le dispararon, provocando que perdiera el control del vehículo y se estrellara contra la barda de la primaria Benito Juárez. La dirigencia del PT condenó el asesinato y describió a Luna Aguilera como una "joven política entusiasta, madre de familia y abogada que se destacó por ofrecer juicios totalmente gratuitos a personas de escasos recursos", exigiendo a las autoridades una investigación exhaustiva para que el crimen no quede impune.
Este homicidio se enmarca en un contexto de violencia contra figuras políticas en la región.
Apenas el 17 de septiembre, Ignacio Pablo Sánchez, también excandidato del PT, fue asesinado en Santiago Sochiapan. Una de las crónicas periodísticas sugiere que el móvil del asesinato de Luna Aguilera podría no ser político, al señalar que era hermana de Aurelio Luna Aguilera, alias “El Rojo”, presunto líder de una célula delictiva que opera en la zona y quien fue encontrado sin vida en Puebla en julio de este año. La Fiscalía General del Estado ya inició una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
En resumenJessica Flor Luna Aguilera, excandidata del PT a la alcaldía de Yanga, fue asesinada a balazos en Atoyac, Veracruz. El PT condenó el crimen y exigió justicia, mientras las investigaciones apuntan tanto al contexto de violencia política en la región como a posibles vínculos de la víctima con el crimen organizado a través de su hermano.