La comunidad de Villa de Atencingo, en el municipio de Chietla, Puebla, despidió entre lágrimas y exigencias de justicia a Rosa Isela H. R., una joven madre de 23 años asesinada brutalmente dentro de su domicilio. El principal sospechoso del feminicidio es un adolescente de tan solo 12 años, quien presuntamente ya tenía antecedentes de conductas delictivas. El crimen ocurrió el pasado 3 de octubre, cuando el menor habría ingresado a la vivienda de Rosa Isela con la intención de robar. Al ser descubierto, la habría atacado con un machete, infligiéndole más de diez heridas en cuello, tórax y rostro.
Aunque fue encontrada con vida por sus familiares y trasladada a una clínica del IMSS, falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones.
La víctima dejó en orfandad a tres hijas pequeñas.
Durante el sepelio, familiares y vecinos, vestidos de blanco, portaron pancartas con la leyenda "Justicia para Rosa Isela", clamando que el responsable sea castigado y expresando su temor de que pueda huir a Estados Unidos, ya que, según testimonios, su padre suele viajar a ese país. La Fiscalía General del Estado investiga el caso como feminicidio, aunque la situación jurídica del presunto agresor es compleja debido a su edad, lo que ha generado un debate sobre la aplicación de la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes y la impunidad en delitos cometidos por menores.
En resumenRosa Isela, una joven madre de Chietla, fue asesinada a machetazos en un presunto robo. La comunidad exige justicia mientras la investigación apunta a un menor de 12 años como principal sospechoso, lo que complica el proceso legal y genera preocupación por la violencia juvenil y la posible impunidad.