El fallecimiento de Elodia Reyes, cuya imagen abrazada a su esposo Hilario durante las inundaciones en Poza Rica se convirtió en un símbolo de esperanza, ha conmovido al país. Su muerte, semanas después del desastre, subraya las secuelas de la tragedia y el impacto duradero en la salud de los sobrevivientes. Doña Elodia falleció el 27 de octubre debido a complicaciones cardiacas, dos semanas después de haber sido rescatada junto a su esposo, Hilario Reynoso. La pareja de adultos mayores fue captada refugiada sobre una caja de aire acondicionado mientras esperaban ayuda tras el desbordamiento del río Cazones a principios de octubre. Ambos lograron ser puestos a salvo, pero la salud de Elodia se deterioró tras permanecer varias horas en el agua contaminada. Un médico explicó que la causa probable fue que “tragó mucha agua, tenía mucha agua en los pulmones”, lo que derivó en fiebre y dolor corporal en sus últimos días. Su muerte la convierte en la víctima número 36 de las inundaciones en Veracruz.
Su esposo, Hilario, expresó su dolor con resignación: “Se fue mi viejita, ni modo”. Relató que, tras perder su casa, se mudará con su familia a Naranjos Amatlán, su comunidad natal, donde Elodia fue sepultada.
El sobrino de la pareja, Ezequiel García González, confirmó que los gastos funerarios fueron cubiertos con el apoyo económico que recibieron como damnificados y la ayuda de vecinos y altruistas, ya que no recibieron asistencia gubernamental para el funeral.
En resumenDoña Elodia, la mujer que se volvió un ícono de resiliencia durante las inundaciones de Poza Rica, falleció debido a complicaciones de salud derivadas del desastre. Su muerte, lamentada por su esposo Hilario, pone de relieve las consecuencias a largo plazo que enfrentan los sobrevivientes de desastres naturales, convirtiéndose en la víctima mortal número 36 de las inundaciones en Veracruz.