La explosión de un polvorín clandestino en una vivienda de Xiutetelco, Puebla, provocó la trágica muerte de un menor de edad y dejó a su madre gravemente herida. Este suceso pone de manifiesto los peligros asociados con el almacenamiento y manejo ilegal de pirotecnia en zonas residenciales. El incidente ocurrió la noche del martes 28 de octubre en una casa de la localidad de Xaltipan, que funcionaba como almacén y taller de pirotecnia. Un menor, de entre 6 y 12 años, perdió la vida a causa de las quemaduras sufridas, falleciendo a bordo de una ambulancia mientras era trasladado al Hospital Regional de Teziutlán.
Su madre resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en todo el cuerpo y fue ingresada a terapia intensiva en estado grave. Según los primeros reportes, el estallido se originó cuando una bolsa de pirotecnia se incendió, lo que provocó la detonación en cadena del resto del material almacenado en el domicilio.
Al lugar acudieron elementos de Protección Civil y Seguridad Pública, quienes acordonaron la zona e iniciaron las investigaciones para determinar las causas exactas del siniestro. Vecinos de la zona, alertados por el fuerte estruendo, fueron los primeros en auxiliar a las víctimas y dar aviso a los servicios de emergencia.
En resumenUn niño falleció y su madre resultó gravemente herida tras la explosión de pirotecnia almacenada ilegalmente en su domicilio en Xiutetelco, Puebla. El incidente subraya el riesgo mortal que representa la producción clandestina de fuegos artificiales y la falta de regulación en comunidades donde esta actividad es común.