Mariana Rodríguez Cantú, titular de la oficina AMAR a Nuevo León, anunció el fallecimiento de Celis, un niño con múltiples padecimientos que se encontraba bajo el cuidado del DIF Capullos. La historia de resiliencia del menor, quien superó varios pronósticos médicos adversos, y su emotiva despedida, han conmovido a la opinión pública. A través de sus redes sociales, Rodríguez Cantú compartió la noticia con un mensaje en el que destacó la fortaleza del pequeño. Celis llegó a Capullos con un diagnóstico complejo que incluía parálisis cerebral infantil, hidrocefalia, epilepsia, diabetes y un síndrome genético, producto de un incesto.
A pesar de que los médicos pronosticaron que no podría caminar, hablar ni comer por sí mismo, el niño desafió todas las expectativas. “Le dijeron que no caminaría… y caminó. Que no hablaría… y habló. Que no podría comer… y lo hizo”, escribió Mariana Rodríguez.
La historia de Celis se hizo conocida gracias a las publicaciones de la titular de AMAR a Nuevo León, donde compartía sus avances y su alegría, ganándose el cariño de miles de personas.
En su despedida, Rodríguez Cantú reflexionó sobre el impacto que el menor tuvo en quienes lo conocieron: “Celis no solo vivió, nos enseñó a vivir. Nos enseñó que la vida no se mide en años, sino en amor”.
Concluyó su mensaje con un agradecimiento: “Vuela alto, Celis.
Gracias por tanto.
Tu historia vivirá en nosotros”.
Su partida ha generado una ola de condolencias y ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los niños en cuidado del estado, así como la importancia del afecto y la atención en sus vidas.
En resumenLa muerte de Celis, el niño del DIF Capullos cuya historia de superación fue compartida por Mariana Rodríguez, ha conmovido profundamente a la sociedad. Su vida, marcada por la adversidad pero vivida con fortaleza, se ha convertido en un símbolo de la resiliencia infantil y ha generado una reflexión colectiva sobre el amor y el cuidado de los menores más vulnerables.