Una persecución y enfrentamiento armado entre presuntos grupos delictivos en la zona limítrofe de Puebla y Veracruz dejó un saldo preliminar de entre tres y cinco personas fallecidas. El conflicto, que inició en el municipio poblano de Atzitzintla y culminó en Mariano Escobedo, Veracruz, provocó una intensa movilización de fuerzas de seguridad de ambos estados y federales. Los hechos ocurrieron la tarde del martes 18 de noviembre, cuando elementos del Ejército Mexicano detectaron en la comunidad de Paso Carretas, Atzitzintla, un convoy de varias camionetas, algunas con blindaje artesanal y ocupadas por sujetos fuertemente armados. Al marcarles el alto, los individuos abrieron fuego y emprendieron la huida hacia territorio veracruzano a través de caminos de terracería. La persecución se extendió hasta la zona montañosa de Mariano Escobedo, específicamente en la comunidad de Texmola, donde las fuerzas federales, con apoyo de corporaciones estatales, repelieron la agresión.
Versiones extraoficiales indican que uno de los grupos se identificaba como "pueblos unidos, autodefensas".
Las autoridades investigan si el enfrentamiento se debió a una disputa por el control territorial entre la banda conocida como "La Empresa", presuntamente ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y grupos delictivos de Veracruz. Tras la balacera, se implementó un operativo de cierre perimetral y rastreo aéreo con personal de la Marina, Guardia Nacional, Sedena y policías estatales para asegurar la zona. Se reportó el aseguramiento de varios vehículos blindados con impactos de bala, mientras que los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados al Semefo de Orizaba.
En resumenUn violento enfrentamiento entre grupos armados en la frontera de Puebla y Veracruz resultó en la muerte de al menos tres personas, evidenciando la disputa por el control territorial en la región. El suceso desató un amplio operativo de seguridad con fuerzas federales y estatales para contener la violencia y asegurar la zona montañosa.