En el lugar, donde ya se encontraba Brandon Jonathan “N”, los tres consumieron bebidas alcohólicas y estupefacientes. En el transcurso de la convivencia, Brandon Jonathan “N” presuntamente agredió al sacerdote con un objeto contundente, causándole la muerte. Posteriormente, con la ayuda de María Fernanda “N” (pareja del agresor) y Fátima Isabel “N”, el cuerpo fue envuelto, atado a un sillón y trasladado al municipio de Nextlalpan, donde fue arrojado a un río de aguas negras. El hallazgo de pertenencias y rastros hemáticos en el domicilio durante un cateo fue clave para la investigación. Los tres implicados enfrentan también un proceso por el delito de desaparición cometida por particulares, lo que podría sumarles condenas de hasta 50 años de prisión, adicionales a las del homicidio, que podrían alcanzar los 70 años.