Desde su partida, sus familias perdieron contacto con ellos.

Mientras que el cuerpo de Joel ya fue identificado, el paradero de sus cuatro compañeros sigue siendo desconocido. El Colectivo Femenil Xtabay, que apoya a familias de personas desaparecidas, denunció que este no es un caso aislado y que han documentado al menos otras diez desapariciones de menores con un modus operandi similar: son contactados a través de redes sociales con falsas promesas de empleo en Quintana Roo. Esta situación ha generado una gran preocupación, ya que las tácticas son comparables a las utilizadas por redes de trata de personas en otras regiones de Latinoamérica. La Fiscalía General del Estado de Yucatán ha mantenido hermetismo sobre el caso, lo que agrava la incertidumbre de las familias y la sociedad ante una problemática que parece estar creciendo en la península.