El caso de Joel Lizandro, un adolescente de 15 años de Tekax, Yucatán, ha terminado en tragedia y ha destapado una alarmante situación sobre el posible reclutamiento de menores por parte de la delincuencia organizada. El joven, quien había sido reportado como desaparecido desde el 27 de octubre, fue encontrado sin vida en Tulum, Quintana Roo, según confirmaron las autoridades yucatecas. Joel formaba parte de un grupo de cinco jóvenes, originarios de los municipios de Akil y Tekax, que viajaron a Tulum atraídos por una oferta de trabajo como ayudantes de albañil que prometía altos ingresos.
Desde su partida, sus familias perdieron contacto con ellos.
Mientras que el cuerpo de Joel ya fue identificado, el paradero de sus cuatro compañeros sigue siendo desconocido. El Colectivo Femenil Xtabay, que apoya a familias de personas desaparecidas, denunció que este no es un caso aislado y que han documentado al menos otras diez desapariciones de menores con un modus operandi similar: son contactados a través de redes sociales con falsas promesas de empleo en Quintana Roo. Esta situación ha generado una gran preocupación, ya que las tácticas son comparables a las utilizadas por redes de trata de personas en otras regiones de Latinoamérica. La Fiscalía General del Estado de Yucatán ha mantenido hermetismo sobre el caso, lo que agrava la incertidumbre de las familias y la sociedad ante una problemática que parece estar creciendo en la península.
En resumenLa muerte de Joel Lizandro, un joven de 15 años de Yucatán desaparecido tras aceptar una oferta de trabajo en Tulum, ha confirmado los temores sobre redes de reclutamiento de menores. Mientras su cuerpo fue hallado, otros cuatro jóvenes que viajaron con él siguen desaparecidos, evidenciando una grave problemática de seguridad en la región.