Además, tenía el rostro cubierto con cinta amarilla y las manos amarradas con alambre, características que sugieren una ejecución.

Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana fueron los primeros en llegar a la escena y la delimitaron para la recolección de pruebas. Peritos de la Fiscalía General del Estado encontraron cinco casquillos percutidos de arma de fuego corta en el lugar. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para la autopsia de ley y su posterior identificación.

Este crimen se suma a otros hechos violentos registrados en la capital sinaloense, reflejando la persistente inseguridad en la zona.