Rafael Encarnación Ramírez, quien se desempeñaba como Director de Desarrollo Rural del municipio de Leonardo Bravo, en Guerrero, fue asesinado a balazos el sábado 22 de noviembre. Este crimen se suma a la creciente lista de ataques contra funcionarios públicos en un estado marcado por la violencia del crimen organizado. El ataque ocurrió en la localidad de Chichihualco, en un punto concurrido de la carretera federal Chilpancingo–Chichihualco, cerca de una gasolinera, alrededor de las 14:00 horas. Según reportes locales, un grupo de hombres armados interceptó a Encarnación Ramírez y le disparó directamente en múltiples ocasiones.
Algunas versiones extraoficiales indican que sus familiares llegaron al lugar y se llevaron el cuerpo antes de la llegada de las autoridades ministeriales. El Ayuntamiento de Leonardo Bravo confirmó y lamentó el homicidio a través de un comunicado, expresando sus condolencias y destacando el legado del funcionario: “Nos unimos al dolor que embarga a su familia y seres queridos, deseando pronta resignación ante tan lamentable pérdida. La entrega, el servicio y el compromiso de Rafael hacia el municipio siempre serán recordados”. El alcalde, Leonardo Maldonado, también se pronunció en redes sociales, describiendo a la víctima como un “amigo y compañero de lucha” y destacando su firmeza y lealtad al movimiento de la Cuarta Transformación.
“Hoy su ausencia duele, pero su legado nos impulsa”, escribió.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre detenciones relacionadas con el caso, que se inscribe en una alarmante tendencia de violencia política en Guerrero.
En resumenEl asesinato de Rafael Encarnación Ramírez, Director de Desarrollo Rural en Leonardo Bravo, Guerrero, subraya la grave inseguridad que enfrentan los funcionarios públicos en la región. El ataque, ocurrido a plena luz del día, ha sido condenado por las autoridades municipales, quienes destacaron su compromiso con la comunidad y su afiliación al movimiento de la 4T, mientras el crimen sigue impune.