Durante la protesta, el fiscal Oscar Tonatiuh Vázquez Landero atendió a la familia y se comprometió a esclarecer los hechos. Al día siguiente, la FGE anunció la cumplimentación de las órdenes de aprehensión contra los cuatro agentes, señalando que existen “elementos suficientes para imputarles su probable participación en el delito de homicidio”. Los policías fueron puestos a disposición de un juez de control para definir su situación jurídica.