Posteriormente, María Fernanda “N” habría ayudado a limpiar la escena del crimen.

El cuerpo fue envuelto en cobijas y bolsas, amarrado a un sillón y arrojado a un canal.

La investigación forense fue clave, ya que pruebas de quimioluminiscencia detectaron rastros de sangre en el domicilio a pesar de la limpieza. Un juez de control del Distrito Judicial de Cuautitlán determinó la vinculación a proceso de los tres implicados, ratificando la medida de prisión preventiva y estableciendo un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.