“Fue una mujer muy maravillosa, le agradezco todo el valor que ella tuvo al tener a mi hija en sus brazos y jamás soltarla”, expresó Cynthia Jazmín Carrillo, madre de la niña. La Fundación Michou y Mau, que gestionó el traslado y tratamiento, informó que Jazlyn llegó a Estados Unidos en estado crítico, pero tras recibir injertos de piel en cabeza, manos y piernas, se encuentra en buen estado de salud. Su rehabilitación continuará a través de telemedicina y deberá usar vendajes compresivos que se cambiarán cada seis meses. El costo del tratamiento, que incluyó el uso de equipo altamente especializado, fue cubierto por donaciones a través de la fundación, que en 27 años ha brindado cerca de 100 mil atenciones a menores con secuelas de quemaduras. El caso de Jazlyn y el acto heroico de su abuela han dejado una profunda huella, simbolizando tanto la tragedia como la esperanza.