Una familia entera perdió la vida en Zamora, Michoacán, tras un choque múltiple presuntamente provocado por una patrulla de la Guardia Nacional que circulaba a exceso de velocidad. La tragedia culminó con la decisión de donar los órganos del último sobreviviente, un niño de ocho años que fue declarado con muerte cerebral. El accidente ocurrió el pasado domingo sobre la avenida Madero, cuando una patrulla de la Guardia Nacional, que según el alcalde Carlos Soto se dirigía a un operativo con las sirenas encendidas, presuntamente se pasó un alto e impactó la camioneta donde viajaba la familia, desencadenando una carambola. En el lugar fallecieron la madre y dos de sus hijos, de siete y dos años. El padre murió horas más tarde en el hospital.
El único sobreviviente, Gibrán de ocho años, fue diagnosticado con traumatismo craneoencefálico y edema cerebral. Tras ser declarado con muerte cerebral, sus abuelas tomaron la decisión de desconectarlo y donar sus órganos.
El edil de Zamora, Carlos Soto, confirmó la noticia en una entrevista, donde expresó que la familia consideró que el niño “tiene una misión muy importante aquí en la vida, y es seguir salvando más vidas”. La Fiscalía General de la República (FGR) ha iniciado una carpeta de investigación por los delitos de homicidio culposo, lesiones y daño en las cosas para deslindar responsabilidades, mientras la comunidad lamenta la pérdida de la familia completa en un suceso que involucra a las fuerzas de seguridad federales.
En resumenUn fatal accidente presuntamente causado por una patrulla de la Guardia Nacional resultó en la muerte de una familia en Zamora. El caso, ahora bajo investigación federal, está marcado por el acto altruista de la donación de órganos del niño de ocho años que sobrevivió inicialmente al impacto.