El ataque ocurrió la tarde del miércoles, cuando un sujeto armado ingresó al establecimiento y abrió fuego directamente contra la víctima, para después escapar.

Paramédicos de la Cruz Roja Mexicana que acudieron al lugar confirmaron que Heidi ya no presentaba signos vitales debido a las heridas de bala. Testigos y autoridades confirmaron que la víctima tenía problemas de movilidad y utilizaba una silla de ruedas desde hacía varios años. Este homicidio fue el segundo de una mujer registrado ese mismo día en Sinaloa; por la mañana se localizó el cuerpo de otra víctima con impactos de bala en la sindicatura de San Pedro, Navolato. Con el asesinato de Heidi, la cifra de mujeres asesinadas en los municipios de Culiacán, Navolato y Pericos, Mocorito, ascendió a seis en un lapso de cuatro días. Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa acudió al sitio para realizar las diligencias correspondientes, informando que en el lugar existían cámaras de videovigilancia que podrían aportar datos para la identificación del responsable.