Los informes sobre el número de víctimas mortales varían, citando entre una y tres fatalidades. Un reporte específico identificó a una menor de 14 años y un bebé de un año y medio entre los fallecidos. Además, se registraron entre cuatro y seis heridos, destacando el caso de dos adolescentes de 15 años ingresadas en estado crítico con quemaduras en más del 90% de su cuerpo.
La onda expansiva fue tan potente que causó daños estructurales en al menos cuatro viviendas aledañas.
En medio del caos, circuló un video que mostraba a un niño de aproximadamente 12 años suplicando ayuda para su madre y hermana, quienes resultaron heridas.
El incidente requirió una masiva movilización de cuerpos de emergencia, incluyendo a Protección Civil de varios municipios y bomberos, quienes trabajaron para controlar el fuego y atender a las víctimas. Este suceso subraya las devastadoras consecuencias del almacenamiento ilegal de pirotecnia.












