Según testigos, al menos siete individuos armados ingresaron al lugar y abrieron fuego indiscriminadamente contra clientes y trabajadores.

Los reportes iniciales de las autoridades municipales que acudieron al llamado de emergencia confirmaron la muerte de cuatro personas en el sitio. Sin embargo, con el paso de las horas, la cifra de víctimas mortales se elevó a seis, y en algunos informes a siete, debido a que varios de los heridos de gravedad fallecieron mientras recibían atención médica en distintos hospitales. Las cifras de lesionados también varían entre cinco y diez personas, algunas de ellas en estado crítico.

Tras el ataque, los agresores huyeron del lugar sin que se reportaran detenciones inmediatas, a pesar del operativo desplegado por fuerzas estatales y federales.

La región sur de Hidalgo, donde se ubica Tula, ha sido identificada como un punto de conflicto entre organizaciones criminales que se disputan el control de actividades ilícitas como el robo de hidrocarburo (huachicol), el narcomenudeo, el cobro de piso y la extorsión. El Gabinete de Seguridad estatal se reunió para coordinar las acciones de investigación y reforzar la vigilancia en la zona con el objetivo de localizar a los responsables.