El 23 de noviembre, la Fiscalía informó a la familia sobre el hallazgo de un cuerpo en estado de descomposición en el Cerro de Huiteco, en la carretera Chilpancingo-Tixtla. La madre reconoció la vestimenta y algunos rasgos de su hija, pero solicitó esperar los resultados de las pruebas de ADN para confirmar la identidad. Finalmente, el 28 de noviembre, la FGE confirmó que el perfil genético correspondía al de Kimberly. La madre de la menor había encabezado una protesta días antes, el 25 de noviembre, para exigir avances en la investigación, criticando que las autoridades no revisaron las cámaras de videovigilancia de la zona donde su hija fue vista por última vez.