Al repeler el ataque, Inzunza Coronel fue abatido.

Durante la operación, también fueron detenidos dos de sus colaboradores clave: Adelemo “N”, alias “Lemu”, operador logístico, y Miguel “N”, jefe de seguridad.

Las autoridades desmantelaron dos laboratorios clandestinos y aseguraron un arsenal que incluía armas, vehículos blindados, precursores químicos y grandes cantidades de fentanilo y cristal.

Inzunza Coronel era requerido por la Corte Federal del Distrito Sur de California por conspiración para distribuir fentanilo y cocaína, y enfrentaba cargos por narcoterrorismo en Estados Unidos.

El embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, felicitó al Gabinete de Seguridad mexicano, afirmando que “estos resultados reflejan lo que nuestras naciones pueden lograr cuando trabajan juntas contra quienes representan una amenaza para nuestros ciudadanos.

¡La justicia prevalecerá!”. Este golpe interrumpe una importante ruta de tráfico de drogas sintéticas y debilita la estructura logística de la organización criminal.