Dicho grupo se habría fracturado en dos células antagónicas, una liderada por un sujeto apodado “El Cuquis” y otra por “El Perico”. Según las indagatorias, el atentado fue perpetrado por la facción de “El Perico” con el objetivo de asesinar a un colaborador cercano a “El Cuquis” que presuntamente se encontraba en el bar, aunque este objetivo logró escapar. En el lugar se encontraron casquillos de armas calibre 7.62, .223 y 9 milímetros. El gobernador Julio Menchaca Salazar contextualizó la violencia en la región como una consecuencia de años de “complicidades por acción y omisión” de administraciones pasadas, que permitieron el crecimiento de bandas dedicadas al huachicol. Por su parte, el secretario de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, calificó el establecimiento como “poco recomendable” y alertó que operaba fuera del horario permitido, haciendo un llamado a los ayuntamientos para regular estrictamente los horarios de cierre de bares y centros nocturnos para mitigar riesgos.