Según los informes, hombres armados arribaron a la vivienda, ubicada en la colonia El Laberinto, junto al Canal Santa Marta, y dispararon en repetidas ocasiones contra la víctima, para después darse a la fuga. El cuerpo de Samuel quedó tendido en la cochera del inmueble. Elementos de la Secretaría de Marina fueron los primeros en llegar al lugar y procedieron a acordonar la escena para preservar los indicios. Posteriormente, peritos y agentes de investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa se presentaron para realizar las diligencias correspondientes.

La víctima fue identificada en el sitio por sus familiares. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley. La proximidad del crimen a un centro educativo generó alarma entre los residentes de la localidad, quienes escucharon las detonaciones mientras los niños aún estaban en la escuela.