El hallazgo tuvo lugar en una zona cercana al puente El Zapote, donde fueron localizados los restos humanos correspondientes a tres individuos.
La naturaleza del crimen apunta a una ejecución ligada a la delincuencia organizada que opera en la región de Guerrero. Tras el reporte, diversas corporaciones de seguridad acudieron al lugar para acordonar la zona y permitir que los peritos de la Fiscalía General del Estado realizaran las diligencias de ley para el levantamiento de los cuerpos y la recolección de evidencias. La identidad de las víctimas aún no ha sido revelada. El suceso se vio empañado por un incidente adicional, ya que durante la cobertura de la noticia, una reportera que se encontraba en el lugar fue agredida por un elemento de la Guardia Nacional. Este acto provocó una condena inmediata por parte de periodistas y comunicadores de Guerrero, quienes exigieron respeto a la labor informativa y denunciaron el obstáculo a la libertad de prensa por parte de las fuerzas de seguridad presentes en la escena del crimen.












