Según los informes, un vehículo, descrito como una camioneta, explotó con su conductor adentro.

El recuento de víctimas varía ligeramente entre los reportes, pero la mayoría consolida la cifra en cinco muertos y entre cinco y diez heridos. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán detalló que dos personas fallecieron en el lugar, incluido el conductor, y otras tres murieron en el hospital mientras recibían atención médica; entre las víctimas se encontraban integrantes de la Policía Comunitaria. La onda expansiva causó daños materiales significativos en edificios aledaños, incluyendo el ayuntamiento, un hospital, viviendas y comercios.

Diversas fuentes atribuyen el ataque al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como una posible represalia.

La respuesta gubernamental fue sustancial, con la Secretaría de Marina (Semar) desplegando helicópteros para evacuaciones médicas y un fuerte operativo de seguridad en la zona. La FGR, bajo el nuevo liderazgo de Ernestina Godoy, encabeza la investigación con unidades especializadas. El alcalde de Coahuayana, Andrés Aguilar Mendoza, calificó el hecho como “un ataque a la población” por su ubicación en una zona céntrica y concurrida.