Autoridades federales que se trasladaron al lugar confirmaron el saldo del enfrentamiento.
En el sitio se localizaron dos camionetas: una Ford Raptor blindada con las llantas ponchadas y una SUV completamente calcinada.
Dentro del vehículo incendiado, en el asiento del copiloto, se encontró el cuerpo de un hombre, mientras que un segundo cadáver yacía a un costado de la misma unidad. Mientras las autoridades resguardaban la escena a la espera de los peritos de la fiscalía, dos hombres salieron de entre el monte para pedir ayuda.
Se sospecha que participaron en el enfrentamiento, por lo que quedaron en calidad de detenidos. El suceso refleja la continua violencia que se vive en las áreas rurales de Culiacán, donde grupos antagónicos se disputan el control del territorio. La presencia de vehículos con blindaje artesanal y el nivel de destrucción observado son indicativos de la capacidad de fuego de estas organizaciones criminales, que operan con impunidad en zonas de difícil acceso para las fuerzas del orden. La investigación sigue en curso para identificar a las víctimas y determinar la filiación de los grupos involucrados en el tiroteo.











