Durante la detención, fueron rescatadas sanas y salvas las dos hijas menores de la pareja, quienes habían sido sustraídas por el presunto agresor. El caso de Maritza Espino Ponce, de 28 años, ha conmocionado a la opinión pública por la brutalidad de los hechos y el contexto de violencia familiar que lo precedió. Según las investigaciones, Maritza había decidido separarse de su pareja tras un historial de agresiones, pero fue obligada a regresar al domicilio bajo amenazas. El 24 de noviembre de 2025 se reportó su desaparición junto a sus hijas de 4 y 6 años. La búsqueda tuvo un desenlace trágico cinco días después, cuando su cuerpo fue localizado sin vida dentro de un tambo en un canal de riego en Uruapan. A partir de ese momento, la investigación se centró en Luis Felipe "N", quien se había fugado con las menores, lo que motivó la activación de una Alerta Amber a nivel nacional. La Fiscalía de Michoacán ofreció una recompensa de 100,000 pesos para su localización. La colaboración entre las fiscalías de Michoacán y Nuevo León fue crucial para el éxito del operativo. Mediante labores de inteligencia y seguimiento, se logró ubicar al sospechoso en Nuevo León, donde fue detenido. La acción operativa no solo resultó en la captura del presunto feminicida, sino también en el rescate de las dos niñas, quienes se encontraban bajo la custodia del agresor y ahora permanecen bajo resguardo de las autoridades neoleonesas mientras se realiza su restitución familiar.

El detenido será trasladado a Michoacán para enfrentar cargos por secuestro agravado y feminicidio.