Los informes sobre el número de víctimas varían, con algunas fuentes reportando cuatro y otras cinco. La mayoría de los reportes detallados coinciden en cuatro víctimas: los dueños del establecimiento, identificados como Romeo Orlando “L”, de 69 años, y su esposa María Guadalupe “A”, de 48 años, además de dos empleados. Todas las víctimas presentaban heridas producidas por proyectil de arma de fuego. La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas fue notificada e inició la carpeta de investigación correspondiente. Agentes de la Policía Investigadora y especialistas en Servicios Periciales acudieron a la escena para recabar indicios y realizar el levantamiento de los cuerpos, que fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo). La principal línea de investigación apunta a que las víctimas fueron sorprendidas por un comando armado que las condujo al área principal del taller para ejecutarlas.

Hasta el momento no se han reportado detenciones relacionadas con este crimen, que ha conmocionado a la ciudad fronteriza, una zona disputada por grupos del crimen organizado.