Según los reportes, no hubo un motivo aparente de robo. La rápida y valiente intervención de los vecinos fue crucial; al escuchar los gritos de auxilio, rodearon al sospechoso y evitaron que escapara hasta la llegada de la policía. Una vez bajo custodia, el detenido mostró una actitud que los oficiales calificaron como “perturbadora”, pues lejos de mostrar arrepentimiento, expresó que este crimen era solo el primer paso de un plan mayor.
Su objetivo, según admitió, era consolidar una carrera como asesino en serie para ganar notoriedad.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ya analiza el perfil psicológico del detenido y ha iniciado el proceso legal por el delito de feminicidio. Este suceso ha encendido las alarmas sobre la naturaleza de la violencia en el municipio, uno de los más afectados por la violencia de género en el país. Colectivos feministas y familiares de la víctima exigen que se aplique la pena máxima y que no se minimicen las declaraciones del agresor, que revelan una premeditación y una ambición criminal atroz.













