Estos ataques, caracterizados por su premeditación, evidencian una preocupante modalidad delictiva que anula la percepción del hogar como un espacio seguro. En la colonia Parques Industriales, un hombre fue asesinado al descender de su camioneta GMC Sierra por dos sujetos armados; las autoridades no descartan un ajuste de cuentas relacionado con la delincuencia organizada. De manera similar, en la colonia Revolución de Chihuahua, un hombre de aproximadamente 30 años fue interceptado al llegar en su vehículo Chevrolet Aveo y acribillado por un sicario que descendió de otro automóvil. Este crimen fue explícitamente conectado por los reportes con otro ataque similar ocurrido por la mañana en una colonia distinta, lo que sugiere una posible ola de violencia coordinada o la imitación de tácticas criminales. A estos casos se suma el de un abogado en San Nicolás, Monterrey, quien fue hallado sin vida dentro de su camioneta frente a su casa, habiendo sido atacado durante la madrugada. La recurrencia de este modus operandi en diferentes estados, como Chihuahua y Nuevo León, subraya la vulnerabilidad de las víctimas en un momento de transición entre el espacio público y la privacidad de su hogar. Los ataques son directos, rápidos y letales, lo que indica un alto grado de planificación por parte de los agresores y plantea un serio desafío para las corporaciones de seguridad, que deben enfrentar a un crimen organizado que opera con precisión y audacia.