En el incidente también resultaron heridas su hermana, Fátima, de 25 años, y su hija, María José, de 9 años, quienes fueron trasladadas a un centro hospitalario para recibir atención médica; otra menor de 3 años, también hija de la víctima, resultó ilesa. Tras el atropellamiento, los responsables perdieron el control de la camioneta robada y volcaron metros más adelante, lo que permitió su detención por parte de las autoridades. Este trágico evento pone de manifiesto el grave riesgo que representa el crimen para los ciudadanos inocentes, quienes pueden convertirse en víctimas colaterales de actos delictivos y de las subsecuentes respuestas de las fuerzas del orden. La muerte de una madre frente a sus hijas subraya el devastador impacto humano de la inseguridad que prevalece en las vías de comunicación del país.