A bordo viajaban ocho personas, incluyendo a un paciente pediátrico originario de Escárcega, Campeche, que era trasladado al Shriners Hospital.

Las condiciones de densa niebla en la zona son señaladas como un posible factor determinante en el siniestro. El saldo confirmado por la Semar es de cinco personas fallecidas: los elementos de la Marina Víctor Rafael Pérez Hernández, Juan Iván Zaragoza Flores y Guadalupe Flores Barranco; el paciente menor de edad, Federico Efraín Ramírez Cruz; y el médico Juan Alfonso Adame González. Dos mujeres sobrevivieron, Julia Aracelis Cruz Vera, acompañante del menor, y la enfermera Miriam de Jesús Rosas Mancilla, mientras que el Teniente de Fragata Luis Enrique Castillo Terrones permanece como desaparecido. Este suceso subraya los peligros inherentes a las operaciones de emergencia y la dedicación de quienes participan en ellas, dejando una profunda pérdida en la institución naval y en la comunidad civil.