Los mismos vecinos señalaron a las autoridades que el hombre tenía poco tiempo de haber sido deportado de Estados Unidos y que se encontraba rentando la vivienda donde ocurrieron los hechos. Tras el reporte del accidente, acudieron al sitio elementos de la policía y personal de servicios de emergencia, quienes confirmaron el deceso. El cuerpo fue trasladado a las instalaciones del servicio forense en calidad de desconocido, a la espera de ser identificado oficialmente por sus familiares. Las autoridades han clasificado el hecho como un accidente, descartando inicialmente la intervención de terceros.

Este caso resalta la vulnerabilidad y los desafíos que enfrentan las personas deportadas al intentar establecerse en una nueva realidad, a menudo en condiciones precarias y sin una red de apoyo sólida.