La fiscalía ha anunciado que solicitará la pena de muerte para la acusada.
Los crímenes ocurrieron en dos condados distintos. El primer homicidio tuvo lugar en Tampa, donde uno de los exesposos fue encontrado sin vida en su domicilio tras una entrada forzada. Horas más tarde, en el condado de Manatee, las autoridades respondieron a una llamada de emergencia y encontraron al segundo exmarido con heridas de bala. Antes de morir, la víctima logró identificar a Avalon como su atacante, declarando que le disparó frente a su hija de 15 años. Según la investigación, los asesinatos fueron premeditados y el móvil estaría relacionado con disputas por la custodia de los hijos y deudas de pensión alimenticia, ya que la acusada debía aproximadamente 4,000 dólares a una de las víctimas. Cuando los detectives interrogaron a Avalon sobre su exesposo, ella respondió: “¿Cuál de ellos?”.
La acusada cuenta con antecedentes por abuso infantil vinculados a disputas de custodia.
El caso ha conmocionado a la opinión pública por su naturaleza calculada y violenta.












